Colocar en un bol la levadura de cerveza, deshacerla con la leche tibia.
Unir la sal con el agua tibia, mezclar la levadura, agregarle harina mezclando con cuchara de madera hasta formar un bollo blando, dejándolo en el bol en lugar templado.
Se puede apurar el fermento sobre agua caliente y fuera del fuego.
Sin sacarlo del mismo bol, se le agrega el aceite y se ablanda con un poco de leche tibia, entonces se le agrega -mezclando- los 300 gramos de harina.
Se estira colocando en molde aceitado, se le pone el queso en rebanadas, se rocia con una parte de la crema de leche, se estira la otra parte de masa dejándola bien fina y se cubre la preparación anterior, rociar con lo que quedó de la crema de leche, espolvorear con sal y colocar la cebolla cortada en rodajas finas.
Se cocina en horno caliente durante 25 a 30 minutos, bajando un poco la temperatura después de los 15 minutos.