Villa Lugano y su conexión invisible con Suiza

El suizo José Francisco Soldati -quien al enterarse de que el tren iba a pasar por aquí compró las primeras tierras, que luego loteó y vendió-, le puso a este lugar el nombre de su ciudad natal, Lugano. Este simple hecho creó una conexión invisible entre Villa Lugano y su hermana mayor europea, vínculo parece haber cobrado vida en los últimos años.

Hablemos de Lugano

Lugano es una ciudad y comuna en el sureste de Suiza, en el cantón del Tesino. Limita con Italia y es de habla italiana. La ciudad también tiene un carácter italiano (los cantones suizos se asemejan políticamente a nuestras provincias, con la salvedad de que en Suiza el federalismo es muy marcado).

El nombre Lugano probablemente proviene de la palabra latina Lucus, que significa madera o madera sagrada. Lugano es la ciudad más poblada del Cantón del Tesino y se extiende sobre unos 48 km². La ciudad de Lugano se ubica a orillas de un extenso y hermoso lago alpino -de origen glacial-, cuyo nombre es igual al de la ciudad.

Aunque se llama igual que la capital tesinesa, la ‘Villa Lugano’ argentina no tiene el ‘glamour’ de la ciudad suiza que inspiró su nombre: no se parece ni en su aspecto, ni en su geografía, ni en su clima, ni en su gente…

En una nota publicada hace poco en swissinfo.ch, Santiago Soldati, sobrino nieto del fundador de Villa Lugano, opina sobre el barrio. Cuando se le pregunta ¿Qué ocurrió para que ese barrio que se perfilaba como un espacio de clase media trabajadora con posibilidades de progreso se convirtiera hoy en un lugar donde reinan la pobreza y la inseguridad?, Soldati responde:

“Hay varios motivos… Aún cuando durante los primeros años posteriores al loteo tuvo un crecimiento importante, su desarrollo fue lento debido a las condiciones inundables de sus tierras.

La ausencia desde el Estado a la hora de planificar su infraestructura no tardó en sentirse: por un lado es un barrio humilde, sencillo, con casas bajas y esquinas que se conservan de la época de la colonia, decoradas con coloridos murales.

Por otro lado, existen conglomerados habitacionales que albergan gente con pocos recursos y hay varias villas de emergencia donde viven más de 2.000 familias en condiciones de pobreza e indigencia.”

 

¿Cuánto hay de Lugano en Villa Lugano?

La llegada este año de Carla del Ponte como embajadora de la Confederación; la obra cultural y social que desde hace años desarrolla en el barrio Piedrabuena de Villa Lugano el fotógrafo tesinés Gian-Paolo Minelli; la permanencia de la histórica Casa Suiza a cargo de Enrique Spinelli, presidente de la Sociedad Filantrópica, y la popularidad del empresario Santiago Soldati, son algunos de los motivos que mantienen viva a la ‘Suiza italiana’ en el saber porteño.
 

Festejos mirando al Sur

Los habitantes de Villa Lugano esperan que con este aniversario las autoridades locales comiencen a prestarles más atención. De hecho, el actual jefe de gobierno porteño Mauricio Macri, eligió ese barrio para lanzarse como candidato en las elecciones pasadas debido a que es la quinta circunscripción (sobre 28 en total) más poblada de la ciudad.

Por su parte, quienes llevan adelante el ‘Galpón Cultural PiedrabuenArte‘, que impulsó Minelli junto con un grupo de jóvenes del barrio, saben que ésta es una buena oportunidad para hacer crecer el espacio que dedican sin lucrar a recuperar zonas deprimidas para convertirlas en lugares de congregación de la comunidad a través de actividades culturales.

La embajadora Carla del Ponte expresó su deseo de conmemorar el centenario "en el barrio" (como ocurrió efectivamente), y atenta a las advertencias sobre la pobreza y la inseguridad que lo azotan, expresó: "No renunciamos a la idea de penetrar en el barrio… Velaremos por hacer todo lo posible para evitar que Villa Lugano se convierta en otro Harlem".
 

Una vida repartida entre el arte y la solidaridad

Gian Paolo Minelli -Ginebrino de nacimiento y criado en Chiasso (cantón Tesino)- llegó por primera vez a Buenos Aires hace 15 años y se encantó con esa "mezcla de tango y latino" que encontró en los porteños. La periferia, o mejor dicho, las periferias urbanas siempre acapararon la atención de Gian Paolo Minelli. En Chiasso vivió en la zona de Via Soldini, considerada un pequeño Bronx, una especie de ghetto.

Cuando Minelli se enteró de que en Buenos Aires había un barrio que se llamaba ‘Villa Lugano’ y que había sido creado por un inmigrante tesinés, quiso conocerlo de inmediato. De inmediato también supo que no era recomendable, que esa zona albergaba una de las ‘villas miseria’ (barrio de viviendas precarias) más peligrosas de la ciudad, que algunas partes eran muy marginales y que llegar ahí sin el apoyo de alguien local, era imposible.

Pero decirle a un artista latino y bohemio como él que algo era ‘imposible’ funcionó como el más efectivo estimulante, y encontró la forma de llegar haciendo lo que más conoce: sacar fotos.

"La primera vez me robaron la cámara, pero los mismos chicos de aquí la fueron a recuperar y me la devolvieron. Cuando vieron que estaba trabajando en serio con los talleres de fotografías y que los jóvenes se entusiasmaban, los vecinos me pidieron que fotografíe el barrio para hacer las denuncias de los problemas de infraestructura que tienen", contó Minelli.

Las fotografías de sus alumnos ya han llegado a Europa. Se ha publicado el libro ‘Piedrabuena, Zona Sur (2001-2006)’ con las imágenes del barrio, y distintos proyectos han tenido ganancias económicas que se destinaron a mejorar las condiciones de vida de varios vecinos. En el barrio Piedrabuena, muchos vecinos lo reconocen como ‘el tano’.

El ex galpón del Colón se ha convertido, con mucho trabajo ‘a pulmón’ en el Galpón Cultural ‘PiedrabuenArte‘, donde se realizan muestras, recitales y actividades culturales que convocan a los vecinos.

Uno de los impulsores y compañero de Gianpaolo Minelli en sus proyectos en Villa Lugano fue Luciano Garramuño, un artista joven del barrio, con grandes deseos y mucha fuerza para llevarlos adelante. Por entonces, Luciano confesaba que quería transformar ese lugar en un espacio para "que el barrio pueda vivir el arte desde adentro" y que los demás chicos puedan tener otra mirada, lejos de la precariedad y la violencia. También hablaba de su banda de rock y de su película, la que iba a contar los problemas que tenían en su barrio para que la gente tome conciencia.

Hoy ‘Buenos Aires, Zona Sur: Luciano y el arte de vivir en Piedrabuena‘ retrata la problemática social y edilicia que atraviesan los habitantes del barrio y su movida cultural. Es una realidad de 70 minutos que dirigió Minelli y que muestra que los lados oscuros pueden ver la luz más brillante de lo imaginable.

El cumpleaños número 100 de Villa Lugano tuvo dos grandes regalos para Gian Paolo Minelli: la presentación al mundo de ‘PiedrabuenArte’ y la presentación de la película ‘Buenos Aires, Zona Sur: Luciano y el arte de vivir en Piedrabuena’, que ya salió de gira por los festivales internacionales.

Publicado por Hernando el 22 de octubre de 2008