Historia y reconstrucción de los ferrocarriles argentinos: “La Próxima Estación”

La Próxima Estación -una película de Fernando Pino Solanas– relata la historia de los ferrocarriles argentinos desde su origen en 1857 hasta su privatización, y la actual crisis del transporte. Recogiendo historias y testimonios, entrevistando técnicos, trabajadores, pasajeros, magistrados y funcionarios, el film indaga y construye un fresco problemático que es un espejo del país.

Ferrocarril Metropolitano en Villa Lugano

Ochenta mil trabajadores fueron despedidos, ochocientos pueblos se convirtieron en fantasmas y un millón de personas emigró hacia las ciudades capitales. Fue el mayor golpe que recibieron las economías regionales. Los 37 grandes talleres donde se fabricaban vagones y locomotoras fueron saqueados, sin que la justicia haya condenado a sus responsables.

Al pasar la totalidad del transporte de carga y pasajeros a las carreteras, el sistema entró en crisis y los accidentes se multiplicaron. Nunca los servicios fueron tan precarios ni los pasajeros tan maltratados.

Pero en el imaginario colectivo subsiste la creencia de que los ferrocarriles no les pertenecen. La privatización de los servicios aumentó la confusión entre lo público y lo privado. ¿Cuáles son los bienes del Estado? ¿Quién los mantiene y cuida? ¿Qué derechos tienen los usuarios sobre ellos?.

"La Próxima Estación" es el cuarto film de una serie testimonial de cinco largometrajes que partiendo de la crisis de la Argentina del 2001 aborda temas de la sociedad contemporánea.

Ficha técnica:

Dirección: Fernando E. Solanas
Investigación, guión, y textos: Fernando E. Solanas
Productor Ejecutivo: Fernando E. Solanas
Productor Asociado: Pablo Rovito
Música original: Gerardo Gandini
Imagen y cámara: Rino Pravato – Mauricio Minotti – Alejandro Fernandez Mouján – Fernando E. Solanas
Montaje: Alberto Ponce – Mauricio Minotti – Fernando E. Solanas
Diseño de sonido: Lena Esquenazi
Asistentes de producción: Juan Pablo Olsson – Pablo Atkins – Iván Gotthold
On Line: Non Stop (Buenos Aires) Ignacio Gorfinkiel
Laboratorio imagen: Eclair (Paris) Odile Beraud
Mezcla de sonido: FX Design (Buenos Aires)
Categoría: Documental
Duración: 115 minutos
Color, 35 mm.
Copyright: Cinesur S.A.
Buenos Aires – Argentina – 2008

La película se estrena el 4 de Septiembre de 2008. Previamente habrá un par de funciones privadas para la prensa, el miércoles 20 de agosto a las 10:30 hs (Desayuno: 10 Hs.) en el Cine Cosmos (Av. Corrientes 2046) donde también habrá una charla con Fernando E. Solanas; y el viernes 22 de Agosto a las 16 Hs, en Vigo (Ayacucho 575).

Carta de Pino Solanas a los espectadores

I): A comienzos de los años 90, las empresas del Estado se privatizaron con la promesa de modernizar sus servicios y brindar mejor atención: los trenes interurbanos fueron suprimidos; miles de pueblos quedaron aislados y un millón de habitantes emigró hacia las capitales. El maltrato al pasajero se hizo norma. Los robos y accidentes se multiplicaron. Con la privatización de las aerolíneas también se eliminaron rutas provinciales y los pasajeros son abandonados en los aeropuertos. Jamás se vivió en el país una crisis del transporte semejante. Al suprimir el 80% de los trenes, el transporte de cargas y pasajeros pasó al automotor. Las carreteras quedaron saturadas y los accidentes fueron en aumento: sólo en el 2007 la “guerra del automotor” provocó más de 8000 muertos y miles de heridos.

La confusión sobre lo público y lo privado sigue vigente. Los trenes se privatizaron porque daban pérdidas, pero los servicios públicos ¿están para dar ganancias o para servir a la comunidad?¿Acaso deben dar renta las escuelas o los hospitales públicos? Si los ferrocarriles perdían 1 millón de dólares por día, hoy cuestan 3 millones diarios pero sólo funciona el 20% de los trenes que teníamos antes.

II): La construcción de los ferrocarriles fue una de las grandes epopeyas industriales del país. En 1857 comenzó a circular el Ferrocarril del Oeste – una empresa de capitales argentinos- y años después, llegarían las compañías inglesas y francesas. Casi un siglo más tarde, el gobierno de Perón nacionaliza todos los ferrocarriles y la red alcanza los 50.000 km.; nacen las escuelas ferroviarias; se fabrican locomotoras diesel y a vapor y todo tipo de vagones; el tramo Buenos Aires-Rosario se cubría en 3,30 hs. Con el gobierno de Arturo Frondizi comienza la reducción del ferrocarril. Su ministro A.Alsogaray pone en ejecución el Plan Larkin, del Banco Mundial: se eliminan tranvías y trolebuses y desembarcan las multinacionales de camiones y neumáticos. El tiro de gracia lo dio el gobierno de Carlos Menem: los trenes fueron privatizados o transferidos a las provincias. Desde entonces y hasta Kirchner, siguen los mismos concesionarios: Cirigliano, Romero, Roggio, Urquía, Macri, Techint, Unión Ferroviaria y las brasileras Camargo Correa y A.L.L. El gobierno paga hasta el último salario ferroviario, y todas las roturas y reposiciones de material. Por cuenta del Estado, los concesionarios reparan vagones, locomotoras y estaciones: lo que vale 1 peso es facturado varias veces más. El negocio es cobrar el subsidio estatal.

III):El ferrocarril no tiene reemplazo:” es el único transporte que puede llegar a destino en las peores condiciones climáticas”. Es el medio de transporte más seguro, menos contaminante y más económico. Es 8 a 10 veces más barato que el transporte automotor: una locomotora arrastra la carga de 50 camiones o de 20 ómnibus de pasajeros. Para financiar el “tren bala” – que sólo servirá a las capas pudientes de Buenos Aires, Rosario y Córdoba y no transfiere tecnología- el gobierno endeuda al país por 30 años. Con la mitad de lo que costará la obra, se pueden reconstruir a nuevo los ferrocarriles interurbanos de las provincias del país, con 7.000 km. de vías para trenes de pasajeros, 11.000 km. para los cargueros y 310 locomotoras nuevas. La reconstrucción de los ferrocarriles y su industria, es una urgencia económica y una batalla cultural. Después de tanto fracaso, hay que avanzar hacia un modelo de gestión que incluya a los pasajeros, los trabajadores y los transportistas de cargas para construir el “tren para todos”: un tren público, cuidado por todos y al servicio de todos.

Los trenes volverán, como vuelven los días, los meses, las estaciones…
Los trenes volverán, para seguir uniendo pueblos, regiones y ciudades…
Los trenes volverán, como van y vuelven, los pasajeros, las cargas y mensajes…
Los trenes volverán, simplemente, por el placer de viajar:
como el agua, la luz o el amor, no es posible vivir sin ellos.

Acerca del director: Fernando E. Solanas

Nació en Argentina en 1936. Cursó estudios de teatro, música y derecho. Desde los años 60, su actividad política y social están íntimamente ligados con su militancia.

En 1962 dirige su primer cortometraje de ficción Seguir Andando y forma su casa de producción. En 1968 realiza en forma clandestina su primer largometraje, La Hora de los Hornos, trilogía documental sobre el neocolonialismo y la violencia. Obtiene múltiples premios internacionales y se difunde en más de 70 países.

En 1969 funda el grupo Cine Liberación e impulsa el desarrollo de un circuito alternativo de difusión a través de organizaciones sociales y políticas que resisten a la dictadura. En 1971 realiza en Madrid dos largos testimonios con el Gral. Perón La Revolución Justicialista y Actualización Política y Doctrinaria para la toma del poder.

En 1975 termina Los Hijos de Fierro, primer largometraje de ficción. Amenazado de muerte por la Triple A y un intento de secuestro de un comando de la Marina, en 1976 parte al exilio hacia España. Desde 1977 se establece en Francia, donde enseña en el Instituto Audiovisual del C.N.A.M. y realiza, en 1980, el documental La mirada de los otros producido por instituciones francesas.

Con la caída de la dictadura a fines de 1983 se radica en Buenos Aires y, en 1985, filma Tangos… El Exilio de Gardel, que obtiene el Gran Premio Especial del Festival de Venecia y el Gran Coral de La Habana. En 1988 termina Sur y recibe el premio a la mejor dirección en Cannes y, nuevamente, el Gran Coral del Festival de La Habana.

En 1989 Solanas fue una de las primeras voces denunciantes de la traición de Menem.

En marzo de 1991, acusa a Carlos Menem de estar vaciando el patrimonio público con sus corruptas privatizaciones. El ex presidente le responde con una denuncia por “calumnias e injurias”. Solanas reafirma las denuncias y es víctima de un atentado. Recibe 6 disparos en sus piernas, y pasa 8 meses en rehabilitación. Posterga la terminación del film El Viaje, que concluye en 1992 y es premiado en el Festival de Cannes.

En 1992 participa en la formación de la Alianza Política de izquierda “Frente del Sur” y en 1993 el Frente Grande, y es electo Diputado Nacional por la Provincia de Buenos Aires.

En 1998 termina La Nube, que es premiada en el Festival de Venecia. En La Habana recibe el Gran Coral a su trayectoria y en el Festival de Montreal el Gran Premio de las Américas y es elegido presidente de Directores Argentinos Cinematográficos (DAC).

En abril de 2002 funda la organización no gubernamental “Movimiento por la Recuperación de la Energía Nacional Orientadora (MORENO) y el espacio político Proyecto SUR, dedicado a la investigación de una propuesta de transformación nacional.

Comienza el rodaje de un fresco documental sobre la crisis Argentina. El primero de los films Memoria del Saqueo es presentado en el 2004 en el 54º Festival Internacional de Berlín, donde le entregan el Oso de Oro a su trayectoria. La película obtiene los premios de La Habana, Los Ángeles y Sao Paulo.

En septiembre de 2005 estrena La Dignidad de los Nadies, el segundo film de la saga y es premiada en Venecia, Montreal, Valladolid y La Habana.

En mayo de 2007 estrena su tercer documental, Argentina Latente, sobre las potencialidades científicas y técnicas del país. Recibe el premio de la Academia del Cine Argentino.

Ha sido jurado en los principales festivales cinematográficos y realiza una importante tarea docente, dictando seminarios en las principales escuelas de cine de América Latina, Europa y EEUU. Desde 1996 es Profesor Emérito en la Universidad de Los Ángeles (UCLA) y Doctor Honoris Causa de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM). Ha recibido condecoraciones de los gobiernos de Italia y Francia y la orden Félix Varela máxima distinción cubana a la cultura.

Ha escrito numerosos artículos sobre cine, cultura, energía y política, en publicaciones de Argentina, América Latina y Europa. En 1984, en colaboración con Octavio Getino, escriben el ensayo Cine, Cultura y Descolonización. En 1989 publica La Mirada y Yacyretá: Crónica de un despojo.

En 2007 relanza Proyecto Sur y compite en las elecciones nacionales del 28 de octubre como candidato a presidente.

Publicado por Hernando el 9 de agosto de 2008