Parque Indoamericano: Asentamientos Ilegales, Usurpadores, Okupas

Me produce un profundo dolor ver cómo cientos de personas con problemas de vivienda no resueltos -en su mayoría inmigrantes latinoamericanos- son llevadas a actuar en forma delincuencial, usurpando espacios públicos que son de todos. Los están okupando, pero también destruyendo, degradando… quemando. Todo está a la vista en los noticieros.

El Parque Indoamericano, ya que este es el caso, fue diseñado para solaz y regocijo de los vecinos del sur porteño. Ese espacio verde es de todos. Hace muchos años todo eso era un basural. Allí existió "la quema". Y fue un sitio donde muchos entraban y arrojaban sus porquerías contaminantes ilegalmente.

Hoy, ya recuperado, el Parque Indoamericano está siendo "loteado" por personas que invocan su presunto derecho llorando -o intentando llorar- frente a las cámaras. Estas personas pueden tener escasa educación y pueden tener necesidades reales totalmente atendibles. Pero no son inocentes. Son tan sabandijas y delincuentes en su accionar como los activistas, punteros -o como quiera que se llame a estos sátrapas de la política local- que los indujeron a actuar de esa manera. Las motivaciones de toda esta movida son irrelevantes, mezquinas. El pisoteo de la ley y de nuestra dignidad como vecinos-ciudadanos que pagan sus impuestos es lo relevante.

Las poblaciones de nuestros barrios del sur son en gran parte de origen inmigrante. Nuestros abuelos llegaron hace muchos años en barcos. Tenían las mismas necesidades -sino mayores- que estas personas que hoy ocupan nuestro Parque Indoamericano. Muchos de nuestros abuelos no hablaban siquiera el idioma español. Sin embargo, ofrecieron su trabajo, aprendieron el idioma, y vivieron en conventillos hasta que –gracias a su esfuerzo– pudieron ahorrar el dinero suficiente para comprarse un terrenito en Villa Lugano, Villa Riachuelo o Villa Soldati. Ellos forjaron estos barrios y le dieron su identidad.

Nuestros abuelos no corrieron a clavar estacas para marcarse un territorio y lotearse para sí terrenos públicos. Ellos compraron su terreno allí donde ya habían sido loteados, donde se había previsto el trazado de calles. Por aquellos tiempos casi todo esto eran bañados. Aquí no había parques. Sin embargo nadie usurpó ni tomó por la fuerza ni un cachito de tierra. Ese es nuestro legado.

Las familias que le infundieron una impronta trabajadora a nuestros barrios lo hicieron basados justamente en una cultura del trabajo y del merecimiento por el esfuerzo realizado. Hoy se respira indignación. Y esta indignación que muchos vecinos sienten, se refuerza con un hecho conocido por todos, y que es vox pópuli en las colas de los supermercados, en la calle, y entre amigos: cada vez son más las personas que viven -por decisión propia- de planes sociales, en la creencia que trabajar no vale la pena -¡que trabajen otros, y paguen sus impuestos!- parece ser su leimotiv.

Pero ¿cómo mejoran sus ingresos quienes viven por vocación de planes sociales?. Pues lo hacen teniendo tantos hijos como puedan, ya que por cada hijo cobran un dinero extra, un plan social por hijo. Y que el Estado sólo les entregue el dinero. Pero, ¿y la educación?… ¿la educación que se requiere para saber que ese dinero no es para ellos, sino para sus hijos?. En fin. Creo que primero habría que educar a nuestros políticos… no hablo instruirlos. Hablo de educarlos.

Invito a los vecinos de Villa Lugano, Villa Soldati y aledaños que necesiten hacer catarsis y expresar su pensamiento sobre la usurpación del Parque Indoamericano u otro lugar público, a dejar sus mensajes en el foro respectivo: http://www.villalugano.com.ar/foros/viewtopic.php?t=1269
Publicado por Hernando el 9 de diciembre de 2010