Cuidado de la Piel durante el Verano.
Documentos
Buenos Aires, Miércoles 12 de enero de 2005
Fuente: Secretaría de Salud del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires

 

Cuidado de la Piel durante el Verano

En verano, la mayor exposición a los rayos solares, en especial los ultravioletas, aumenta las posibilidades de padecer envejecimiento del cutis y cáncer de piel.

Durante el verano, al permanecer más tiempo al aire libre existe un aumento en la exposición solar. Por ello se aconseja protegerse de la radiación ultravioleta, ya que incrementa el riesgo de sufrir lesiones en la piel.

El Sol emite tres tipos de radiaciones: rayos infrarrojos que son los que posibilitan el efecto de bronceado que perdura durante varios días; la luz visible que favorece el color más tostado de la piel por unos días, pero actúa negativamente en el progresivo envejecimiento de la tez con el paso de los años, y los rayos ultravioletas que son los realmente peligrosos, ya que sus radiaciones son las principales causantes del envejecimiento del cutis y la posible aparición del cáncer de piel.

El cáncer de piel es una enfermedad que puede curarse en sus primeros estadios y se lo reconoce cuando aparece un cambio de color y de textura en la piel, con mayor frecuencia en las áreas expuestas al sol.

También se debe sospechar su presencia cuando una herida no cicatriza; cuando un lunar cambia de color, tamaño o forma, o cuando aparece un nuevo lunar, mancha o verruga.

El cáncer de piel se relaciona con la acción acumulativa de los rayos solares que recibe la piel cada día. Hay que tener presente que las nubes dejan pasar el sol y la arena, el agua y la nieve potencian su acción.

Los más vulnerables a sufrir lesiones en la piel son las personas con piel y ojos claros y cabellos rubios o pelirrojos; quienes se expongan en forma prolongada al sol; los que durante la infancia hayan tenido episodios de quemadura solar, por lo menos tres antes de los 15 años; quienes tengan un familiar directo con cáncer de piel y aquellos que tengan muchos lunares.

Las medidas para proteger la piel de este tipo de afecciones son: evitar el sol del mediodía entre las 11 y las 15 horas, cuando los rayos ultravioletas son más intensos; no abusar del tiempo de exposición. Usar gorra y anteojos y tener siempre ropa clara para cubrirse, y usar crema con protección solar 15 o más en todo el cuerpo y renovarla cada dos horas o después de un baño.

Los niños y los bebés necesitan cuidados intensivos. Los lactantes menores de 6 meses no deben ser expuestos al sol, ya que recién a partir de esa edad pueden usar una pantalla solar de alta protección.

En el caso de sufrir una sobreexposición al sol, es necesario lavar con agua fría, no recurrir a medicamentos caseros -que pueden incrementar la irritación de la piel- y consultar con un médico.

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