Martes, 19 de Febrero de 2008
Eclipse de luna de verano: jugando a las escondidas en el cielo
Un eclipse total de luna se producirá en la veraniega noche del miércoles 20 al jueves 21 de febrero. En el Planetario de Buenos Aires, donde habrá telescopios y binoculares a disposición del público junto a especialistas en astronomía, se instalará una pantalla gigante, para no perderse detalle en caso de que se nuble el cielo porteño. Tal como ocurre dos veces al año, la Luna ingresará en el cono de sombras que proyecta la Tierra al ser iluminada por el Sol. El fenómeno celeste podrá ser observado desde todo el país y gran parte de América.
La Luna comenzará a ingresar en la Penumbra de la Tierra a las 22:35 (Hora de Buenos Aires), lo que representará el comienzo del Eclipse. Pero recién podremos observar algo interesante cuando la Luna comience a ingresar en el cono de sombra, a partir de las 23:43. Poco a poco la sombra de la Tierra irá haciendo desaparecer a la Luna, dejándola sólo bajo un tinte crepuscular típico de estos eventos, hasta que a la 1:06 de la madrugada del jueves 21 comenzará la Totalidad, que se extenderá hasta la 1:51. A partir de allí, la luz del Sol volverá a iluminar a la Luna, lentamente, comenzando por el sector opuesto al que comenzó a tapar la sombra. A las 3:09 la Luna volverá a ser completamente visible, aunque recién a las 4:17 habrá salido por completo de la Penumbra.
Los eclipses de Luna se producen cuando nuestro satélite natural está en su fase de Luna Llena (condición necesaria para que se produzca la alineación Sol-Tierra-Luna) y cuando atraviesa en su órbita los llamados nodos, es decir, los puntos en los que la órbita lunar intercepta a la órbita de la Tierra.
Pueden observarse fácilmente a simple vista, y mucho mejor a través de unos binoculares. No representan ningún tipo de riesgo (como sí lo hacen los eclipses de Sol) y pueden verse desde todo el hemisferio de la Tierra que en ese momento se encuentre opuesto al Sol, justamente, en dirección a la Luna.
Como atractivo adicional, éste eclipse será sumamente especial: para empezar, se verá todo su desarrollo sobre el horizonte, cosa no muy frecuente. Y lo más curioso: la Luna eclipsada estará muy bien enmarcada. A su izquierda, muy cerca, la azulada estrella Regulus, la más brillante estrella de la constelación de Leo, a su derecha, ligeramente abajo, Saturno el planeta de los anillos, que brilla amarillento en el cielo. Una estrella azul, una Luna rojiza y un planeta amarillo. Un muy bonito cuadro astronómico que, por su extensión en el cielo, entrará en el campo visual de un binocular, que podrá ser usado sin peligro alguno para el público. No se verá otro eclipse total de Luna hasta el 20 de diciembre de 2010.
El Planetario de Buenos Aires (Sarmiento y Figueroa Alcorta, en el barrio de Palermo) invita a las personas que lo deseen a concurrir y aprovechar sus telescopios y binoculares para la mejor observación del evento. Además los especialistas explicarán a chicos y grandes toda la complejidad de este fenómeno, que intrigó e inclusive asustó, sin motivo alguno, a comunidades de la antigüedad.
Y esta vez, por si se nubla el cielo de Buenos Aires, como ocurrió en los dos anteriores eclipses, se ha previsto colocar una pantalla gigante en el Anillo del edificio, y transmitir vía enlace, si se vuelve a nublar, el eclipse en directo desde alguna de las locaciones del continente donde el mismo sea visible, para que esta vez nadie se lo pierda.
Hernando Mankus
Fuente: Planetario de la Ciudad de Buenos Aires