Miércoles, 21 de Junio de 2006
Mujeres Barrenderas: De la desocupación a la higiene urbana
Son parte de un servicio de 100 mujeres que desde febrero se dedican a recorrer las calles porteñas en un esfuerzo por mantenerlas limpias. El plan de mujeres barrenderas, implementado por el Ente de Higiene Urbana, demuestra gran aceptación y parece ser una buena idea para continuar adelante.
Enfundadas en el clásico uniforme azul y naranja, las nuevas barrenderas van peinando con sus escobillones las veredas de los centros comerciales de Liniers (incluido el concentrado centro comercial de la comunidad boliviana) y Mataderos (avenidas Alberdi y Lisandro de la Torre y Barrio Los Perales). El barrido de las calles está a cargo de hombres.
Implementado desde febrero de 2006 por el Ente de Higiene Urbana, el plan integra a mujeres desocupadas en una tarea que parecía privativa de los hombres. De este modo, el organismo ha puesto en marcha un emprendimiento que busca terminar con la discriminación que suelen padecer las mujeres a la hora de buscar empleo, y a su vez sale a dar trabajo a una legión de desocupadas.
Es el caso de Alejandra, una ex peluquera de 35 años, madre de tres hijos. “Los vecinos están contentos con nuestro tarea”, dice con una sonrisa entre divertida y avergonzada, al tiempo que advierte: “en esta zona tenemos que hacer varias pasadas durante el día, especialmente en una cuadra de la avenida Rivadavia donde la gente tira mucha basura”. Alejandra hace una apreciación que no resulta menor si se tiene en cuenta que la zona comercial de Liniers es crítica, articulando la vorágine comercial con la estación de tren de la línea Sarmiento y la estación de ómnibus de media y larga distancia. Puerta de ingreso y egreso desde la Capital y hacía la zona oeste del Gran Buenos Aires Liniers registra la mayor densidad de personas en tránsito en todo el territorio de la ciudad de Buenos Aires.
Las barrenderas del Ente de Higiene Urbana trabajan en grupos de dos o tres. Son unas 30 en Mataderos y otras tantas en Liniers y limpian diariamente cerca de cuarenta y ocho cuadras en la zona de Liniers y más de cincuenta y seis en la de Mataderos. Separadas en dos turnos de seis horas, trabajan desde las siete de la mañana hasta la una del mediodía, y desde la una hasta las siete de la tarde.
Andrea, madre de un hijo de siete años y compañera de Alejandra, fue una de las primeras mujeres desocupadas en integrarse al plan elaborado por el Ente de Higiene Urbana. Esta ex mucama que llega cada día desde Ciudad Evita, asegura “la verdad que no me puedo quejar, estoy muy contenta con el trabajo que realizo”. Andrea también advierte el problema de la alta basura que se acumula en la zona y deja traslucir que quizás se debe a un problema de falta de conducta de los vecinos y transeúntes que suelen recorrer el lugar.
La tarea de las barrenderas, quienes se han integrado al paisaje urbano de la ciudad, se ve complementada por camiones recolectores, los que retiran de la vía publica las bolsas acomodadas prolijamente junto a las veredas por las trabajadoras.
Este emprendimiento, elaborado y ejecutado por el Ente de Higiene Urbana, está demostrando gran aceptación entre vecinos y trabajadores, y ha dejado en evidencia la sensibilidad de quienes conducen el organismo. La crisis sanitaria manifestada actualmente en la zona sur, y que llevó al Jefe Comunal Jorge Telerman a realizar un recorrido en las ultimas horas a la franja afectada, vuelve imprescindible este tipo de emprendimientos.
VillaLugano.com.ar
Fuente: Ente de Higiene Urbana